Granada, Granada, y solo Granada. Y es que parece existir una tendencia generalizada en el ambiente desde que acabó el choque contra la Juventus que insta a priorizar el partido contra el O. Lyon, del próximo 7 de diciembre, por encima de un duelo tan relevante, cuanto menos, como el que se vivirá este sábado en el Nuevo Los Cármenes. Cierto es que el Sevilla FC se juega su continuidad en la máxima competición continental, pero cuatro días antes tiene ante sí la posibilidad de dar un golpe en la mesay comenzar el quinto mes de competición oficial instalado, por méritos propios, entre los dos colosos de nuestro fútbol.Hay tres razones de suficiente calado que, por sí solas, pueden definir el partido en tierras nazaríes como una oportunidad única e histórica para el Sevilla FC. ¿Cuáles?
* Récord de puntos:Si el Sevilla FC vence al Granada, superará la mejor marca de la historia del club tras catorce jornadas disputadas. Un aliciente más que apetecible que, sin lugar a dudas, reforzaría la inercia positiva del equipo en el primer tramo de la temporada. Además, esta semana el Sevilla FC comienza su andadura en la Copa, contra la Formentera, de Tercera División, un rival ante el que, en principio,deberían descansar los primeros espadas con el objetivo de poder afrontar los partidos contra el Granada y el O. Lyon en plenitud de condiciones.
* Posibilidad de avivar la Liga: El partido comenzará tres horas y cuarto antes del Barcelona-Real Madrid, segundo contra primer clasificado, respectivamente. Una victoria del Sevilla FC en Granada recortaría puntos a uno de los dos, o incluso a ambos si el clásico concluye en tablas. Queda mucho campeonato por delante, pero llegar a Navidades a una distancia menor o igual de seis puntos con el líder, invitaría a soñar con metas mayores y, seguramente, se afrontarían operaciones más apetitosas en el mercado invernal en cuanto a materia de fichajes.
* Desplazamiento masivo:Un motivo nada estadístico, pero, probablemente, el de mayor valor. Se espera una gran afluencia de sevillistas, como ya ocurrió esta temporada en Leganés o en La Coruña. El esfuerzo de todos y cada uno de los aficionados que viajarán hasta suelo nazarí bien merece poner los cinco sentidos en este encuentro. El tan aclamado amateurismo empieza por el respeto a los hinchas, a su manera de sentir y al sentimiento que despiertan unos colores. Nadie nos podrá quitar la ilusión, y más si el Sevilla FC acabase la decimocuarta jornada con 30 puntos en su casillero. Soñar es gratis. Nunca dejen de hacerlo.
Primera hora de la tarde en la Ciudad Deportiva Ramón Cisneros Palacios. El sol alumbra con fuerza, a pesar de las fechas en las que nos encontramos, cuando aparece el protagonista. La luz del Sevilla Atlético. El faro sobre el terreno de juego de un grupo humano excepcional que se ha desprendido de la vitola de filial nada más aterrizar en Segunda División. Es Borja Lasso. Un chico introvertido a primera vista, que expresa todas sus emociones cuando entra en contacto con la pelota. Llegó al Sevilla FC con 14 años y ahora, con 22, es el espejo en el que se miran los centenares de chavales que cada día acuden en busca de su sueño a la carretera de Utrera. Disfruten de él. Es el fúbol hecho arte. Sangre de nuestra sangre.
Pregunta: - Ya has jugado con el Sevilla FC en varios partidos amistosos. ¿Pensaste cuando llegaste que debutarías con el primer equipo algún día?
Respuesta: - ¡Qué va! Cuando llegué lo veía muy lejos, pero, poco a poco, cumples etapas, subes categorías, y ves cada vez más cerca el sueño. Con trabajo es posible.
- ¿Cuál ha sido, hasta la fecha, tu mejor recuerdo como sevillista?
- Como jugador, el ascenso del año pasado a Segunda División. No se me olvidará en la vida. Nos costó mucho trabajo. Sufrimos mucho.
- Es curioso, porque en el verano de 2015 finalizaste contrato y te llegaste a despedir del sevillismo mediante una carta. ¿Cómo se recondujo esa situación?
- En principio no iba a continuar, pero, como ya he dicho muchas veces, le estaré siempre muy agradecido al cuerpo técnico y a la dirección deportiva, que me dio la oportunidad de continuar en el último momento un año más. - ¿En qué jugador del Sevilla te has fijado siempre?
- El Sevilla FC siempre ha tenido muy buenos jugadores. Que jugaran en mi posición me gustaban Renato y Maresca, y, en los últimos tiempos, Banega. Desde que estaba en el Valencia. He tenido la gran suerte de coincidir con él en entrenamientos, en algún partido, y, además, hice muy buena relación con él.
"Me gustaban Renato y Maresca. Y, últimamente, Banega. Tuve la gran suerte de coincidir con él en entrenamientos y algún partido"
- Precisamente Banega empezó su carrera siendo el típico '5' argentino y acabó jugando en todas las posiciones del centro del campo, incluida la mediapunta. Similar a ti...
- Efectivamente. Estos dos últimos años he jugado más en banda y ahora alterno las labores de mediapunta con las de mediocentro. Ahora estoy más cómodo porque entro más en contacto con el balón, que es lo que cualquier jugador de mi corte quiere: hacer jugar al equipo. El entrenador me da mucha libertad.
- Y del Sevilla actual, ya sin Éver Banega, ¿a quién admiras?
- Si me tengo que quedar con uno, me quedo con Vitolo. Está a un nivel espectacular. Desde que llegó al Sevilla FC ha ido mejorando y yo creo que ha alcanzado su máximo nivel. Tira del equipo, juega en varias posiciones, y en todas cumple. Es un espejo para nosotros. Hace poco estaba en Las Palmas en Segunda y ahora es titular en la selección española.
"Vitolo es un ejemplo para nosotros. Hace poco jugaba en Las Palmas en Segunda y ahora es titular en la selección española"
- ¿Con qué compañero te llevas mejor dentro y fuera del terreno de juego?
- Con Cotán. Llevamos muchos años juntos. En el campo jugamos en la misma parcela y fuera de él hemos hecho una gran amistad. Hacemos muchos planes juntos.
- ¿Te planteas salir del club algún día?
- Pienso poco en el futuro. Tenemos ante nosotros una temporada muy bonita en Segunda División. Nos lo hemos ganado y, a nivel personal, quiero hacerlo bien. Ojalá pueda continuar aquí muchos años y jugar con el Sevilla FC, pero, por supuesto, sé que es complicado llegar al primer equipo.Lo primero es dejar al Sevilla Atlético lo más arriba posible. Luego, ya veremos...
"Ojalá pueda continuar aquí muchos años y jugar con el Sevilla FC, pero lo primero es dejar al Sevilla Atlético lo más arriba posible"
- ¿Has tenido algún ídolo en el mundo del fútbol?
- Sí, muchos. Cuando era pequeñito tenía un montón de camisetas de Aimar, Ronaldinho, Valerón... Y ahora me gustan mucho Isco o Thiago Alcántara. Ese tipo de jugadores que juegan en mi posición. Intento fijarme y aprender de ellos.
- ¿Qué te ha aportado Diego Martínez en tu carrera?
- Diego Martínez me ha hecho futbolista; antes solo era un jugador de fútbol. Me ha convertido en un futbolista profesional con mayúsculas. Me ha enseñado muchísimo. Me ha hecho mucho más completo. Más capacitado para jugar en la élite. El Borja de hace tres años no tiene nada que ver con el de ahora. Le estoy muy agradecido. - ¿Cuál ha sido tu gol más determinante hasta ahora como sevillista?
- Sin duda, el que marqué contra el Logroñés en la segunda eliminatoria de los playoff de ascenso. Ese gol fue decisivo porque nos dio el pase. Lo guardo con mucho cariño.
- Hay una imagen tuya que quedará para la posteridad, subido en la verja del campo principal de la Ciudad Deportiva, alentando a los Biris tras consumarse el ascenso a Segunda División...
- Sí, la recuerdo, claro. El año pasado fue muy bonito, pero muy largo, y se nos pusieron las cosas muy difíciles en el partido definitivo para ascender. Trajimos un buen resultado de Lleida, pero marcaron y nos fuimos a los penaltis, donde empezamos perdiendo. Entonces tiramos de casta y coraje y lo conseguimos. Imagínate la emoción que tenía.¡Me subí a la valla sin pensarlo!
- Y después ese abrazo con Monchi...
- Monchi es una de las personas más importantes para el club, y, aunque desde fuera pueda parecer que solo está dedicado al primer equipo, a nosotros nos ha apoyado mucho en los momentos difíciles. Cuando hace dos años luchamos por la permanencia, él siempre estuvo ahí. Siempre que necesitamos algo está, al igual que Miguel Ángel Gómez. Monchi me conoce desde hace muchos años y siempre le estaré agradecido por la confianza que me ha dado.
"Monchi nos ha apoyado mucho en los momentos difíciles. Cuando hace dos años luchamos por la permanencia, él siempre estuvo ahí"
- En cuánto a clasificación, el Sevilla Atlético está tocando su techo, pero... ¿También en cuanto a nivel?
- Nosotros no miramos la clasificación. Ni al principio que empezamos abajo ni ahora. Vamos partido a partido. Queremos aprender y disfrutar de la categoría. Tenemos la posibilidad de firmar una temporada para el recuerdo, pero siempre con los pies en el suelo. La Segunda es muy larga. - ¿Cuál es la clave de este equipo? - Para subir de Segunda B a Segunda hay que hacer muchas cosas bien. No existe una sola clave. Este equipo se caracteriza por ser una piña, sobre todo en los malos momentos. Hemos hecho grandes amistades. Pero solo con eso no vale. Entrenamos mucho y muy bien cada día. Eso es fundamental para cumplir los objetivos.
- Si pudieras volver atrás, ¿cambiarías algo?
- No, en absoluto. El míster Diego Martínez dice siempre que todo lo que pasa conviene. Mantenernos en Segunda B en la última jornada hace dos temporadas nos sirvió, por ejemplo, para valorar más lo que hemos hecho después y que no nos conformemos con nada ahora. - Ya has tenido la oportunidad de conocer a Jorge Sampaoli porque hiciste una parte de la pretemporada con el primer equipo y después has estado en algún entreno y convocatoria. ¿Te ha dado algún consejo?
- Sampaoli es uno de los mejores entrenadores del mundo. Ya lo ha demostrado donde ha estado y estoy convencido de que lo va a hacer aquí también en Sevilla. Es muy cercano con los jugadores y siempre que me ve me insiste en que siga haciendo las cosas igual que hasta ahora.
- Para ti es un técnico idóneo por su filosofía de fútbol...
- Está claro. Todo jugador de mis características quiere un equipo que quiera tener el balón, que sea protagonista. Y el primer equipo busca llevar el peso del partido, someter al equipo contrario. Yo personalmente trabajo para que si Sampaoli me necesita, pueda confiar en mí.
- ¿Qué es el Sevilla FC para ti?
- Mi segunda casa. Mi segunda familia.
- ¿Y qué sueños te quedan por cumplir?
- Debutar con el primer equipo en partido oficial. He tenido la fortuna de jugar en algún amistoso o de ir convocado en partido oficial, pero aún me falta ese pasito. A ver si este año puede darse...
Se presentó un grupo considerable del reparto de la mundialmente conocida serie Juego de Tronos en un palco del Ramón Sánchez Pizjuán con la intención de presenciar un espectáculo a la altura de cualquiera de las feroces batallas libradas en la obra maestra de la productora HBO. Y, una vez más, la realidad superó a la ficción. Porque este Sevilla FC ha pasado, en muy poco tiempo, de soldado a invasor. De vigoroso contendiente a liberador de cadenas. De proyectar lanzas a expulsar fuego abrasador. Este Sevilla FC va de frente, sin miedo a perder. Sin corazas ni armaduras, a pecho descubierto. A veces, vence; y cuando pierde sale reforzado en la derrota porque cae con la cabeza alta y de pie.
Jorge Sampaoli es un tipo conquistador. Inquieto. Inconformista. Quizá, si son seguidores de Juego de Tronos, encuentren ciertos paralelismos con Daenerys Targaryen, encarnada por la actriz Emilia Clarke -bufanda sevillista al cuello anoche-. Solo les separa que son hombre y mujer. Por lo demás son seres homogéneos. Ambos quieren invadir el mundo dejando huella a cada paso. Sampaoli quiere ser protagonista siempre, y ya ha conseguido lo más importante para lograrlo: hacer que su pueblo crea en él. En su idea. Cada vez son más sus adeptos. Hasta los más escépticos comienzan a rendirse ante una seductora filosofía capaz de enamorar al más rudo de los mortales. Anoche todos los presentes en la fortaleza del Ramón Sánchez Pizjuán vivieron una verdadera batalla entre los Reyes del Sur y los del Norte. Salieron victoriosos estos últimos, gracias, en gran parte, a los divinos poderes de un hombre con corazón extraterrestre. Pero señores, esta guerra aún sigue viva, y nunca lo olviden mientras Jorge Sampaoli siga al frente de este ejército de almas talladas a fuego: El Sevilla FC tiene dragones capaces de abrasar. Hay derrotas dulces, como la de ayer, que refuerzan una idea y, sobre todo, y ante todo, emocionan. Sampaoli dijo en la previa de la batalla que le obsesionaba que su gente saliera con una sonrisa. Consiguió mucho más. Emocionar a toda una legión. A sus defensores y detractores. Señores, somos los Reyes del Sur... Y ha llegado la hora de sacar a los dragones de las trincheras.
Una gran parte del periodismo deportivo más mediático tiende habitualmente a centrar sus miradas, única y exclusivamente, en lo que concierne a los clubes más poderosos. Entiendan por poderosos no solo a aquellos que atestan de trofeos sus vastas vitrinas, sino a esos que, por su propia idiosincrasia o marca, catapultan los niveles de audiencia de los medios de comunicación de masas.El caso de Mariano y Escudero es un buen ejemplo para alimentar esta teoría. Se puede decir, con limitado riesgo de equivocarse, que ambos son en la actualidad la mejor dupla de laterales en la élite europea. ¿Se les viene a la cabeza una pareja de carrileros que esté en mejor forma que ellos dos? Quizá haya algún lateral mejor en el planeta fútbol, los hay de primerísimo nivel, pero como conjunto, ninguno.Pues bien, salvo escasas excepciones, apenas ningún medio de índole nacional se ha hecho eco de este dúo que ahora mismo encandila al sevillismo desde los costados del Ramón Sánchez Pizjuán.
Mariano y Escudero. Escudero y Mariano. Dos carrileros que llegaron al Sevilla FC de puntillas, como teóricos suplentes de Coke y Tremoulinas, y que en este primer tramo de la temporada se han convertido en imprescindibles para Sampaoli por su inmensa capacidad de hacer toda la banda suya, pero, sobre todo, por su aportación ofensiva. Gracias a la visión táctica de Sampaoli, que ha sabido exprimir todo su potencial, ambos se han reconvertido prácticamente en extremos. En el foco siempre los Nasri, N'Zonzi, 'Mudo' Vázquez, Vitolo, pero sin ellos dos estos brillarían con menos luz. Seguro. ¿Por qué? El Sevilla FC acumula muchos hombres por dentro con el fin de mantener unos niveles desorbitados de posesión, y son Mariano y Escudero los que le dan profundidad al juego. Entiendan que, seguramente, si ambos redujeran el nivel en el que se encuentran, el Sevilla FC carecería de las compuertas necesarias para que los centrocampistas brillasen y pudiesen desarrollar su mejor fútbol.
Al menos, por fin, uno de ellos, Escudero, se ha visto recompensado con la convocatoria, por primera vez en su carrera, con España. Un premio tan junto como pregonado a los cuatro vientos por los grandes medios cuando su candidatura estaba más que justificada entre cualquier aficionado al fútbol que se precie. A Mariano, sin embargo, quizá le pese jugar en el Sevilla FC. Ya saben... el foco mediático. Muy fresco está el caso de Gameiro. Desde fuera de nuestras fronteras aún se resisten a ver al Sevilla FC como un club dominante desde varios sectores periodísticos y futboleros. Ambos, eso sí, fueron integrados en el último once de la Champions League que elige la UEFA. Un consejo si me permiten: Disfruten de ellos, sevillistas. Tienen calidad para hacernos soñar y, además, un grado de implicación con la camiseta encomiable. Desde Daniel Alves y Antonio Puerta no se había visto tanto caudal ofensivo. Tal torrente de emociones desde la cal. Mariano y Escudero. Escudero y Mariano. Allá donde el foco mediático se resiste a alumbrar, ellos abren el camino del éxito actual de este Sevilla FC.
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A continuación, pueden ver la jugada del gol de Ben Yedder contra el D. Zagreb, orquestada y elaborada por Escudero y Mariano. El último trabajo de ambos.
La décima jornada de la competición doméstica ha puesto a cada cual en su lugar. El Sevilla FC es ahora mismo cuarto en la clasificación del Campeonato Nacional de Liga tras cosechar un empate que supo a derrota en Gijón. ¿Y por qué la cuarta plaza es su lugar ahora mismo? Porque, a diferencia de los tres primeros clasificados (Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid), el Sevilla FC, a día de hoy, ha hecho los mismos méritos en muchos aspectos que este trío de equipos, pero, entre otras diferencias sustanciales, aún carece de contundencia goleadora en muchos momentos. Cierto es que tuvo una efectividad asombrosa contra el Alavés y Leganés, por ejemplo, donde prácticamente chutó a portería las mismas veces que marcó, pero, si se quiere estar en la élite se requiere matar los partidos. ¿Cuál es la solución? La respuesta es clara y cristalina: invertir en gol.
Ahora mismo, Sampaoli solo cuenta, tras la desafortunada lesión de Carlos Fernández, con dos atacantes: Vietto y Ben Yedder. Y ninguno de los dos son delanteros centros puros. Prueba de ello es que ambos se encuentran más a gusto cuando juegan juntos que si lo hacen solos en punta. Necesitan de juego para encontrar situaciones de gol. Pero, eso sí, hablamos de dos delanteros con condiciones de primerísimo nivel. ¿La solución? Entre otras, un tercer delantero. Distinto. Diferente. Que viva por -y para- el gol. Que necesite un palmo para engatillar. Urge una incorporación en el mercado invernal, y, al parecer, esta vez sí confluyen los deseos de dirigentes y aficionados. Ya dijo el Presidente, José Castro, que la dirección deportiva está peinando el mercado en busca de un tercer ariete que complemente a los que hay en la primera plantilla.
Quizá ese sea el deber más importante que le quede al Sevilla FC por pulir y mejorar, porque el sistema defensivo, amén de desconcentraciones puntuales, cada vez es más sólido. Pero el gol no es solo cosa de dos, ni siquiera de tres, sino de todo el equipo, y hombres como Nasri, Mudo Vázquez o Vitolo deben mejorar sus cifras si el Sevilla FC quiere consolidarse entre los grandes. Afrontamos una semana de máxima exigencia que marcará el futuro más cercano para el equipo. Una victoria contra el D. Zagreb, junto a una de la Juve, daría el pase a octavos de final de la Champions League. Ese el primer gran objetivo del club. Y el domingo, el Barcelona en el Sánchez Pizjuán. A este nivel, cuando la gloria se dirime contra los más grandes, el gol pasa de necesario a imperioso. Ahí deben concentrarse los cinco sentidos. Porque perdonar en estos dos partidos se pagaría caro. Esto es la élite. Gol o hastío.
En mi cabeza aún resuena el grito desesperado de un aficionado sevillista en un encuentro de la temporada pasada al que asistí en el Ramón Sánchez Pizjuán: "¡N'Zonzi!, ¿a qué juegas?". Eran otros tiempos. Por aquel entonces, el centrocampista francés se encontraba en pleno proceso de adaptación y la grada apenas le concedía margen de error. Había llegado desde Inglaterra, donde jugaba como box to box, y, nada más aterrizar en Sevilla, además de factores tan condicionantes como el idioma o el clima, se encontró con dos futbolistas que compartían zona del campo y que contaban con un gran peso específico dentro del equipo. Nada más y nada menos que Krychowiak y Éver Banega. Emery rápidamente vio en el francés algo distinto de lo que ofrecían los dos anteriores y juntos conformaron un triángulo espectacular. Cada uno cumplía su función: Krychowiak era el ancla en el que se sustentaba el equipo, Banega llevaba la batuta y N'Zonzi se dedicaba a compaginar las funciones de los dos anteriores. Pero este verano todo cambió. Para el sevillismo fue traumática la marcha de Krychowiak y Banega; para N'Zonzi, un soplo de libertad. El galo, desde la marcha del polaco y el argentino, hizo suya toda la parcela que antes se repartían los tres. Sí, cierto es que ahora tiene por delante a Nasri y a 'Mudo Vázquez, malabaristas del balón, pero el francés se las apaña por sí solo, y con plenas garantías, para cumplir con sus labores de cierre en las acciones defensivas y con sacar la pelota con criterio en las transiciones defensa-ataque. Ayer, contra el Atlético de Madrid, probablemente el mejor equipo de Europa en cuanto a organización defensiva se refiere, dio un auténtico recital de cómo abarcar toda la zona ancha. Y, llegados a este punto, permítanme la osadía de señalar que su gol solo hizo desviar la atención hacia los focos mediáticos, porque su aportación ayer y durante transcurso de la presente temporada va mucho más allá de una zancada que recordó sobremanera al que muchos consideran como el mejor jugador de la historia del Sevilla FC, Frédéric Kanouté.
Estamos ante un jugador gigante en todos los aspectos, al que, por cierto, urge ampliar su cláusula con celeridad -actualmente 30 millones de euros-. Porque N'Zonzi es más que el partido de ayer. Y mucho más que el gol de ayer. Un futbolista solidario, siempre al servicio de sus compañeros, tanto en defensa como en ataque. Prueba de ello es que suele acabar los partidos con más de un 90% en porcentaje de pases acertados. Quizá se le etiquete por su físico espigado y desgarbado, a priori incompatible con tener un buen trato de balón, pero N'Zonzi cumple a la perfección con esa variante del juego, al igual que con la de generar fútbol con su gran visión de juego. El nuevo Sevilla FC de Sampaoli se ha reforzado ampliamente en la zona ancha para llevar a cabo la idea del técnico argentino de presión constante y buen trato de balón. Ambas cuestiones personalizadas a la perfección en la figura de N'Zonzi, quien, probablemente, a día de hoy, sea el jugador franquicia de este nuevo Sevilla FC. Un dato: en Bilbao, en la única derrota hasta el momento en la Liga, fue reservado para darle descanso; en Madrid, en la Final de la Copa del Rey, faltó por sanción. ¿Casualidad?
Créanme que la última de las intenciones de estas líneas es generar falsas expectativas o utópicas esperanzas que desvirtúen el objetivo real del Sevilla FC (lograr el billete para Europa una temporada más), pero cierto es que, mientras desde los sectores más puristas del sevillismo se fustiga automáticamente cualquiera que sea el planteamiento de Sampaoli en cada partido, indiferentemente de si acaba en derrota o en victoria, el equipo suma y sigue con paso firme, tanto en la Liga como en la Champions League, donde, a falta de tres jornadas para la conclusión de la Fase de Grupos, se encuentra en una posición privilegiada para acceder a los octavos de final de la máxima competición continental. Tal circunstancia encumbra al Sevilla FC, por méritos propios, a la categoría de aspirante. Pero... ¿Aspirante a qué?
Aspirante a volver a ser un agitador. Tanto en España como en Europa. Tanto en el Ramón Sánchez Pizjuán, donde partido a partido está firmando unos guarismos al alcance únicamente de los más poderosos contendientes del continente, como lejos de él, donde en tan solo una semana ha ahuyentado los fantasmas que le tenían sumido en una profunda depresión de resultados en el último año y medio, gracias a sendas victorias en Leganés y Zagreb. El Sevilla FC se encuentra inmerso en un proceso arduo de transformación de una idea, pero, paradójicamente, en el camino ha encontrado la fe. O mejor dicho la ha fortalecido. Y los resultados, a pesar del complicado peregrinaje, han llegado hasta el momento. No existe un aspirante sin el respaldo de los fríos números ni candidato que haya saltado desde la tercera línea hasta la palestra sin antes haberse curtido en farragosas batallas. Ahora llega una gran prueba de fuego para saber si el Sevilla FC es aspirante... o candidato a estar de nuevo entre los más grandes. Los grandes títulos, eso sí, requieren de tiempo y de muchos más factores. Son palabras mayores. Este domingo, con los guardianes de Nervión como testigos directos, se dirime el estatus esta temporada de un equipo que, veladamente, tiene por objetivo arrimarse al hombro de los poderosos a corto-medio plazo. En frente, el Atlético de Madrid, el mejor ejemplo de que en el fútbol, como en la vida, se puede lograr cualquier meta con esfuerzo. Y fe. Fe en el trabajo diario. En el esfuerzo. Para Simeone, quien defendió esta camiseta con su particular convicción, el esfuerzo es innegociable; para Sampaoli, lo inmutable es que su equipo sea el protagonista de una bella historia. Hacer prisionero al rival con el balón es la filosofía de este Sevilla FC, que tiene ante sí la posibilidad de dar un golpe en la mesa ante los suyos y ante los ojos del merecido líder de la Liga hasta la fecha. De aspirante a candidato hay un trecho, pero de aspirante a defenestrado hay una delgada línea. Ahí se halla este Sevilla FC... en el momento clave para determinar su sino esta temporada. El domingo veremos si el Sevilla FC está preparado, o si, por el contrario, todavía es tan solo un aspirante a candidato para soñar con títulos reservados a los elegidos en un futuro cercano.