lunes, 2 de enero de 2017

La despreciable intención de juzgar a Nasri

sevillafc.es

Decía Göbbels, Ministro de Propaganda de Hitler, que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Una argucia rastrera, al fin y al cabo, con el objetivo único de atraer masas y distraer a la opinión pública. ¿Les suena de algo? Hace unos días, cuando 2016 agonizaba, nos encontramos con la desagradable noticia de que Nasri podría haberse sometido a un tratamiento ilegal en una clínica de Los Ángeles. El rumor saltó y entonces comenzó a engrasarse la maquinaría del periodismo más putrefacto. Un buen número de medios de comunicación ofrecieron dicha información rigurosamente; otros, en cambio, dictaron sentencia. Claro, Nasri nunca fue un angelito. Se veía venir. Estaba claro. Tan claro que todos aquellos propagandistas disfrazados de jueces del pueblo insinuaron a los cuatro vientos la culpabilidad de un futbolista -persona antes que jugador-, que, como todos y cada uno de los que leen estas líneas, tiene derecho a ser tratado como inocente hasta que un juez diga lo contrario. Presunción de inocencia. 

A priori, me resulta raro que alguien que acaba de cometer una irregularidad se deje fotografiar en el lugar de los hechos. Cuanto menos extraño. Aun así, no pongo la mano en el fuego por Nasri ni por nadie con quien no haya, al menos, mantenido una conversación para escuchar su versión de los hechos. Igualmente, y hasta que alguien me demuestre lo contrario con informes, Nasri es inocente. Faltaría más. Pero, claro está, acudir al fondo de la cuestión e investigar lo sucedido no está en el librillo de muchos periodistas que se excusan sin escrúpulos en los perjuicios que ocasiona la inmediatez de la era digital. Tirar la piedra y esconder la mano. Me resisto a pensar que estas informaciones tienen que ver con campañas orquestadas desde Madrid con motivo del enfrentamiento en la Copa del Rey entre el Real Madrid y el Sevilla FC. Más bien creo que es una cuestión pura y dura de profesionalidad. De ser buen o mal periodista. Por suerte, aún quedan muchos profesionales con letras mayúsculas en el periodismo. Muchos compañeros que malviven, en muchos casos, por trasladarle a cada uno de ustedes una información fidedigna y veraz. 

Pienso en Nasri. En la persona. En que estará pasándolo mal. Se haya equivocado o no. Eso lo decidirá un tribunal de la Agencia Mundial Antidopaje o, en siguiente instancia, si procediese, un juez. Ni yo ni nadie que no tenga potestad somos quienes para juzgarle. Soy periodista y sevillista. En el orden que quieran. A muerte. Pero, creánme, me aferraría igualmente a la presunción de inocencia sea quien fuere el que estuviese en el centro de la diana mediática. En España somos muy proclives a juzgar sin hacer el menor atisbo de indagar en la verdad y, más tarde, una vez dilapidada la persona, preguntar. Hablamos de un caso muy serio, tanto por el contenido como por la repercusión personal que puede tener, en este caso, sobre la persona del futbolista francés en caso de que el tratamiento sea legal. Nasri, por cierto, que nadie lo olvide, ha tenido un comportamiento ejemplar desde que aterrizó en Sevilla el pasado verano. Pero, claro, una mentira repetida mil veces... ya saben. Y Nasri nunca fue un angelito, ¿verdad?. Lo cierto es que la imagen del fino centrocampista francés ha sido alcanzada por varios dardos envenenados, y en el Bernabéu el próximo miércoles me juego una mano a que será uno de los grandes protagonistas entre los corrillos y mentideros. Quién sabe. El fútbol es muy caprichoso. ¿Y si lo fuera al final por esa sonrisa traviesa que esboza cuando marca...?   

twitter: @cmsanchezt






  


  

jueves, 22 de diciembre de 2016

Respeto

sevillafc.es

Existen muchas formas de mostrar respeto. Respeto por uno mismo y por el prójimo. Respeto por una causa y por quienes luchan por ella. Y en este punto me descubro ante Jorge Sampaoli. Un tipo alejado del tópico manido y del típico respeto velado que en ocasiones empaña el fútbol. Un argentino poco locuaz de mirada penetrante, que transmite, sin alardes retóricos, un insobornable respeto a los suyos y a sus rivales. Faltaría más, pensará Sampaoli. Anoche, sin ir más lejos, en un partido intrascendente, colocado con calzador en el calendario, planteó el duelo como si fuera lo último que hiciera como técnico del Sevilla FC, hasta conseguir desvelar a un sevillismo cerrado por vacaciones. Así es como el técnico argentino se ha ganado el respeto de todos: respetanto a todos por igual. Nada había en juego, o eso creíamos el resto de los mortales, pero Sampaoli nos enseñó que siempre ha de dignificarse el escudo. Tanto el nuestro como el del rival. Sin excepción.

Asombró la manera de preparar el partido contra la Formentera, un rival de Tercera División y con un resultado demoledor a favor en la ida. Admirable. El primer mensaje de Sampaoli fue convocar solo a tres canteranos. Aquí nadie regala nada. Debutar con el primer equipo o tener participación en él queda supeditado a un rendimiento excepcional. Así de cristalino. Da igual cuál sea el rival, la competición o la ronda que esté en juego. Rendimiento. Borja Lasso entró por lesión de Correa, Diego González solo participó unos minutos y David Carmona ni se vistió de corto. Quienes presenciaron el encuentro pronto se dieron cuenta de que aquel era un partido más. Igual que todos los anteriores. Igual que todos los que están por venir. Porque para Sampaoli, señores, el respeto, el del Sevilla FC y el de sus rivales está en juego en cada partido. Palabras mayores. 

La figura de Sampaoli se engrandece en días como el de ayer. Él quizá prefiera permanecer en la sombra, sin levantar revuelo, pero su homólogo de la Formentera, Tito García Sanjuán, se encargó tras el partido de resaltar el "respeto" con el que el Sevilla FC afrontó esta eliminatoria. De eso trataba el amateurismo. Anoche lo entendí. Salir a jugar, esté quién esté delante, como cuando te dejabas la piel, literalmente, en la plaza o en el parque con una lata de refresco por pelota. Qué difícil parecía transmitir esa idea a chicos envueltos en la feroz dinámica del deporte de élite. Prácticamente imposible. Solo en Granada perdió la esencia el Sevilla FC. Y estoy convencido de que a nadie le dolió más que a Sampaoli. Porque para el técnico argentino, el fútbol es para la gente. Para los aficionados. Para los hinchas. Para los que pagan una entrada. Y con ellos tiene un compromiso adquirido hasta el fin de sus días. Esperemos que ese día esté lejos...

jueves, 8 de diciembre de 2016

Nico Olivera, uno de los nuestros

as.com

Querido Nico Olivera: 

Te debía una. Te debíamos una. Como sabrás, vivimos días de vino y rosas. Incordiamos a los tres colosos en la Liga y en Europa nos respetan. Somos pentacampeones de la Europa League y en la Champions hemos dado un paso de gigante al clasificarnos, por cuarta vez en nuestra historia, para los octavos de final. Rebosamos felicidad. Ahora todo parece fácil. Hasta lógico desde el prisma de nuestra idiosincrasia. El Sevilla FC nos ha malacostumbrado al éxito. Ya no firmamos hazañas, sino hechos comunes. Ya no cumplimos sueños, sino realidades. Pero hubo un tiempo en el que las rosas florecían repletas de espinas y el vino amargaba nuestros rojos paladares. Qué te voy a contar a ti, ¿verdad?

Fuiste mi primer gran ídolo sevillista, ese que llega en la adolescencia sin pretenderlo y ya jamás se marchita. Fuiste el cuarto poder tras Roberto Alés, Monchi y Joaquín Caparrós. Fuiste, sencillamente, nuestro soplo de libertad. Nuestra esperanza. Porque nadie, absolutamente nadie, imaginaba lo que estaba por venir años después, pero contigo en el campo tuvimos la certeza de que volveríamos al lugar que siempre nos correspondió. Hablo del año 2000. Hablo de una temporada en Segunda que no cambio por ningún título. Me tacharán de loco, lo sé, pero aquel año supe qué significa este escudo. Me despertaba cada día para ir al instituto en Madrid orgulloso de ser sevillista. Con la cabeza bien alta y con el corazón a mil pensando en el fin de semana para verte jugar, junto a Notario, a Prieto, a Pablo Alfaro, a David, a Casquero, a Fredi, a Gallardo o a tus compatriotas Zalayeta y Podestá. A todos. Fue un año difícil, largo, agotador, complicado, pero estoy convencido de que este Sevilla FC es quien es hoy gracias a aquel. 

Déjame que te diga algo ahora que cuelgas las botas para siempre. Cada vez que voy al Sánchez Pizjuán y piso Gol Norte se me vienen a la mente aquellas banderas con la imagen de tu idolatrado Bob Marley que portaban los Biris. Y como a mí, a todos los que te vieron corretear por el área con esa zancada de ratón que te caracterizaba. Qué zurda tenías. Qué felices nos hacías cada vez que marcabas. Nos contagiabas en tus celebraciones con aquellos ritmos jamaicanos. Que se lo digan a mi madre cuando me vio moverme como tú -o al menos intentarlo- aquella mañana de domingo cuando le marcaste al Betis en el Villamarín. ¡Qué gran día aquel! Ganamos jugando con diez buena parte del partido. Pero con la casta y el coraje al que hicisteis honor todos y cada uno de los partidos de aquella temporada. Eran otros tiempos. Y, créeme, no menos felices que estos. Porque, pese al paso de los años, y aunque probamos el estimulante tacto de la plata, nunca caíste en el olvido, Nico. Porque fuiste, eres y serás uno de los nuestros. Siempre. 

Gracias, mil gracias, por hacernos tan felices, Nico Olivera. 

 twitter: @cmsanchezt


(A continuación, pueden ver el vídeo del gol al Betis que menciono en la carta. Fue el tercer y definitivo del derbi de la 2000-01, en Segunda División, disputado en el Benito Villamarín, y que concluyó 1-3).

 







domingo, 4 de diciembre de 2016

Nunca más, Sevilla FC

sevillafc.es

Soy sevillista de primera generación. Nadie me contó ni un capítulo de nuestra inmaculada historia antes de enamorarme eternamente del Sevilla FC. Mi mayor orgullo, siendo madrileño de nacimiento, será siempre haber inhalado el amor a estos colores -sin saber aún por qué- cuando el club se zafaba, a duras penas pero con la cabeza alta, por los campos de Segunda, a finales del siglo pasado. Eran tiempos complicados. Incluso pocos años antes estuvo al borde de descender a Segunda B. Pero nunca dejó de competir. De luchar hasta el último suspiro. Jamás. Hasta el sábado en Granada. Les aseguro que nunca antes sentí tanto dolor. Nunca antes me sentí avergonzado de esa manera. Fue inadmisible. Y todo por un maldito partido de Champions League en el horizonte. 

Sí. Lo sé. Con razonables argumentos de peso podrían rebatirme ustedes que simplemente por el hecho de estar a las puertas de un partido trascendental de la máxima competición continental ya es suficiente motivo como para sentirse orgulloso del Sevilla FC a pesar de la derrota. No. Rotundamente, no. Ser sevillista es mucho más que eso. Al menos así lo entiendo yo. Hay unos valores inherentes que reivindican el mayor de los esfuerzos en cada contienda. Sin mirar quién es el rival ni la competición. Y el sábado el Sevilla FC despreció el Campeonato Nacional de Liga, como de forma cristalina afirmó mi admirado Guillermo Sánchez. Nadie en el club, nadie, interiorizó la importancia que tenía el partido de Granada para los sevillistas. O al menos esa fue la sensación. Una actitud a la postre reflejada en la disculpa implícita del primer capitán, Vicente Iborra, cuando al final del encuentro reconoció abiertamente que quizá la cabeza estaba en otra parte. 
 
Este Sevilla FC estaba a las puertas de firmar una nueva página de oro. Tenía la oportunidad de lograr la mejor puntuación de su historia en Primera División en las primeras catorce jornadas y, de paso, colocarse en una posición soñada en la Liga. Pero simplemente acudió a Granada, selló su comparecencia, y tal como llegó se fue. Pensando en Lyon. Maldito Lyon. Ese choque que ya copa todos nuestros pensamientos, pero que debió mantenerse al margen durante noventa minutos. Ni una vez más Sevilla FC. Ni una vez más. Porque obviaste que para hacerte grande fuera de tus fronteras, primero debes ser coloso en tu tierra. Y porque, nunca lo olvides, ningún sevillista, ninguno, se ha sacado la espinita de lo que ocurrió en Mallorca hace ya casi diez años. Tú bien sabes de lo qué hablo. Solo te pedimos que luches con casta y coraje cada vez que saltes al terreno de juego, ganes o pierdas, pero que jamás le vuelvas a fallar a toda tu gente. Nunca más. Te espero en Lyon. Como siempre.  

lunes, 28 de noviembre de 2016

Tres razones para pensar solo en Granada

sevillafc.es

Granada, Granada, y solo Granada. Y es que parece existir una tendencia generalizada en el ambiente desde que acabó el choque contra la Juventus que insta a priorizar el partido contra el O. Lyon, del próximo 7 de diciembre, por encima de un duelo tan relevante, cuanto menos, como el que se vivirá este sábado en el Nuevo Los Cármenes. Cierto es que el Sevilla FC se juega su continuidad en la máxima competición continental, pero cuatro días antes tiene ante sí la posibilidad de dar un golpe en la mesa y comenzar el quinto mes de competición oficial instalado, por méritos propios, entre los dos colosos de nuestro fútbol. Hay tres razones de suficiente calado que, por sí solas, pueden definir el partido en tierras nazaríes como una oportunidad única e histórica para el Sevilla FC. ¿Cuáles?

* Récord de puntos: Si el Sevilla FC vence al Granada, superará la mejor marca de la historia del club tras catorce jornadas disputadas. Un aliciente más que apetecible que, sin lugar a dudas, reforzaría la inercia positiva del equipo en el primer tramo de la temporada. Además, esta semana el Sevilla FC comienza su andadura en la Copa, contra la Formentera, de Tercera División, un rival ante el que, en principio, deberían descansar los primeros espadas con el objetivo de poder afrontar los partidos contra el Granada y el O. Lyon en plenitud de condiciones. 

* Posibilidad de avivar la Liga: El partido comenzará tres horas y cuarto antes del Barcelona-Real Madrid, segundo contra primer clasificado, respectivamente. Una victoria del Sevilla FC en Granada recortaría puntos a uno de los dos, o incluso a ambos si el clásico concluye en tablas. Queda mucho campeonato por delante, pero llegar a Navidades a una distancia menor o igual de seis puntos con el líder, invitaría a soñar con metas mayores y, seguramente, se afrontarían operaciones más apetitosas en el mercado invernal en cuanto a materia de fichajes.

* Desplazamiento masivo: Un motivo nada estadístico, pero, probablemente, el de mayor valor. Se espera una gran afluencia de sevillistas, como ya ocurrió esta temporada en Leganés o en La Coruña. El esfuerzo de todos y cada uno de los aficionados que viajarán hasta suelo nazarí bien merece poner los cinco sentidos en este encuentro. El tan aclamado amateurismo empieza por el respeto a los hinchas, a su manera de sentir y al sentimiento que despiertan unos colores. Nadie nos podrá quitar la ilusión, y más si el Sevilla FC acabase la decimocuarta jornada con 30 puntos en su casillero. Soñar es gratis. Nunca dejen de hacerlo.


lunes, 21 de noviembre de 2016

Borja Lasso: "Diego Martínez me ha hecho futbolista; antes solo era un jugador de fútbol"



Primera hora de la tarde en la Ciudad Deportiva Ramón Cisneros Palacios. El sol alumbra con fuerza, a pesar de las fechas en las que nos encontramos, cuando aparece el protagonista. La luz del Sevilla Atlético. El faro sobre el terreno de juego de un grupo humano excepcional que se ha desprendido de la vitola de filial nada más aterrizar en Segunda División. Es Borja Lasso. Un chico introvertido a primera vista, que expresa todas sus emociones cuando entra en contacto con la pelota. Llegó al Sevilla FC con 14 años y ahora, con 22, es el espejo en el que se miran los centenares de chavales que cada día acuden en busca de su sueño a la carretera de Utrera. Disfruten de él. Es el fúbol hecho arte. Sangre de nuestra sangre.

Pregunta: - Ya has jugado con el Sevilla FC en varios partidos amistosos. ¿Pensaste cuando llegaste que debutarías con el primer equipo algún día?

Respuesta: - ¡Qué va! Cuando llegué lo veía muy lejos, pero, poco a poco, cumples etapas, subes categorías, y ves cada vez más cerca el sueño. Con trabajo es posible. 

- ¿Cuál ha sido, hasta la fecha, tu mejor recuerdo como sevillista?

- Como jugador, el ascenso del año pasado a Segunda División. No se me olvidará en la vida. Nos costó mucho trabajo. Sufrimos mucho. 

- Es curioso, porque en el verano de 2015 finalizaste contrato y te llegaste a despedir del sevillismo mediante una carta. ¿Cómo se recondujo esa situación?

- En principio no iba a continuar, pero, como ya he dicho muchas veces, le estaré siempre muy agradecido al cuerpo técnico y a la dirección deportiva, que me dio la oportunidad de continuar en el último momento un año más. 
  
- ¿En qué jugador del Sevilla te has fijado siempre?

- El Sevilla FC siempre ha tenido muy buenos jugadores. Que jugaran en mi posición me gustaban Renato y Maresca, y, en los últimos tiempos, Banega. Desde que estaba en el Valencia. He tenido la gran suerte de coincidir con él en entrenamientos, en algún partido, y, además, hice muy buena relación con él. 

"Me gustaban Renato y Maresca. Y, últimamente, Banega. Tuve la gran suerte de coincidir con él en entrenamientos y algún partido"
  
- Precisamente Banega empezó su carrera siendo el típico '5' argentino y acabó jugando en todas las posiciones del centro del campo, incluida la mediapunta. Similar a ti...

- Efectivamente. Estos dos últimos años he jugado más en banda y ahora alterno las labores de mediapunta con las de mediocentro. Ahora estoy más cómodo porque entro más en contacto con el balón, que es lo que cualquier jugador de mi corte quiere: hacer jugar al equipo. El entrenador me da mucha libertad.

- Y del Sevilla actual, ya sin Éver Banega, ¿a quién admiras?

- Si me tengo que quedar con uno, me quedo con Vitolo. Está a un nivel espectacular. Desde que llegó al Sevilla FC ha ido mejorando y yo creo que ha alcanzado su máximo nivel. Tira del equipo, juega en varias posiciones, y en todas cumple. Es un espejo para nosotros. Hace poco estaba en Las Palmas en Segunda y ahora es titular en la selección española. 

"Vitolo es un ejemplo para nosotros. Hace poco jugaba en Las Palmas en Segunda y ahora es titular en la selección española"

- ¿Con qué compañero te llevas mejor dentro y fuera del terreno de juego?

- Con Cotán. Llevamos muchos años juntos. En el campo jugamos en la misma parcela y fuera de él hemos hecho una gran amistad. Hacemos muchos planes juntos.

- ¿Te planteas salir del club algún día?

- Pienso poco en el futuro. Tenemos ante nosotros una temporada muy bonita en Segunda División. Nos lo hemos ganado y, a nivel personal, quiero hacerlo bien. Ojalá pueda continuar aquí muchos años y jugar con el Sevilla FC, pero, por supuesto, sé que es complicado llegar al primer equipo. Lo primero es dejar al Sevilla Atlético lo más arriba posible. Luego, ya veremos... 

"Ojalá pueda continuar aquí muchos años y jugar con el Sevilla FC, pero lo primero es dejar al Sevilla Atlético lo más arriba posible"

- ¿Has tenido algún ídolo en el mundo del fútbol? 

- Sí, muchos. Cuando era pequeñito tenía un montón de camisetas de Aimar, Ronaldinho, Valerón... Y ahora me gustan mucho Isco o Thiago Alcántara. Ese tipo de jugadores que juegan en mi posición. Intento fijarme y aprender de ellos. 

- ¿Qué te ha aportado Diego Martínez en tu carrera?

- Diego Martínez me ha hecho futbolista; antes solo era un jugador de fútbol. Me ha convertido en un futbolista profesional con mayúsculas. Me ha enseñado muchísimo. Me ha hecho mucho más completo. Más capacitado para jugar en la élite. El Borja de hace tres años no tiene nada que ver con el de ahora. Le estoy muy agradecido. 
  
- ¿Cuál ha sido tu gol más determinante hasta ahora como sevillista?

- Sin duda, el que marqué contra el Logroñés en la segunda eliminatoria de los playoff de ascenso. Ese gol fue decisivo porque nos dio el pase. Lo guardo con mucho cariño. 

- Hay una imagen tuya que quedará para la posteridad, subido en la verja del campo principal de la Ciudad Deportiva, alentando a los Biris tras consumarse el ascenso a Segunda División...

- Sí, la recuerdo, claro. El año pasado fue muy bonito, pero muy largo, y se nos pusieron las cosas muy difíciles en el partido definitivo para ascender. Trajimos un buen resultado de Lleida, pero marcaron y nos fuimos a los penaltis, donde empezamos perdiendo. Entonces tiramos de casta y coraje y lo conseguimos. Imagínate la emoción que tenía. ¡Me subí a la valla sin pensarlo! 

- Y después ese abrazo con Monchi...

- Monchi es una de las personas más importantes para el club, y, aunque desde fuera pueda parecer que solo está dedicado al primer equipo, a nosotros nos ha apoyado mucho en los momentos difíciles. Cuando hace dos años luchamos por la permanencia, él siempre estuvo ahí. Siempre que necesitamos algo está, al igual que Miguel Ángel Gómez. Monchi me conoce desde hace muchos años y siempre le estaré agradecido por la confianza que me ha dado. 

"Monchi nos ha apoyado mucho en los momentos difíciles. Cuando hace dos años luchamos por la permanencia, él siempre estuvo ahí"
  
- En cuánto a clasificación, el Sevilla Atlético está tocando su techo, pero... ¿También en cuanto a nivel?

- Nosotros no miramos la clasificación. Ni al principio que empezamos abajo ni ahora. Vamos partido a partido. Queremos aprender y disfrutar de la categoría. Tenemos la posibilidad de firmar una temporada para el recuerdo, pero siempre con los pies en el suelo. La Segunda es muy larga. 
  
- ¿Cuál es la clave de este equipo? 

- Para subir de Segunda B a Segunda hay que hacer muchas cosas bien. No existe una sola clave. Este equipo se caracteriza por ser una piña, sobre todo en los malos momentos. Hemos hecho grandes amistades. Pero solo con eso no vale. Entrenamos mucho y muy bien cada día. Eso es fundamental para cumplir los objetivos. 

- Si pudieras volver atrás, ¿cambiarías algo?

- No, en absoluto. El míster Diego Martínez dice siempre que todo lo que pasa conviene. Mantenernos en Segunda B en la última jornada hace dos temporadas nos sirvió, por ejemplo, para valorar más lo que hemos hecho después y que no nos conformemos con nada ahora. 
  
- Ya has tenido la oportunidad de conocer a Jorge Sampaoli porque hiciste una parte de la pretemporada con el primer equipo y después has estado en algún entreno y convocatoria. ¿Te ha dado algún consejo?

- Sampaoli es uno de los mejores entrenadores del mundo. Ya lo ha demostrado donde ha estado y estoy convencido de que lo va a hacer aquí también en Sevilla. Es muy cercano con los jugadores y siempre que me ve me insiste en que siga haciendo las cosas igual que hasta ahora. 

- Para ti es un técnico idóneo por su filosofía de fútbol...

- Está claro. Todo jugador de mis características quiere un equipo que quiera tener el balón, que sea protagonista. Y el primer equipo busca llevar el peso del partido, someter al equipo contrario. Yo personalmente trabajo para que si Sampaoli me necesita, pueda confiar en mí.  

- ¿Qué es el Sevilla FC para ti?

- Mi segunda casa. Mi segunda familia.

- ¿Y qué sueños te quedan por cumplir?

- Debutar con el primer equipo en partido oficial. He tenido la fortuna de jugar en algún amistoso o de ir convocado en partido oficial, pero aún me falta ese pasito. A ver si este año puede darse...

twitter: @cmsanchezt




 

 

lunes, 7 de noviembre de 2016

Sevilla FC: Los Reyes en el Sur

sevillafc.es
Se presentó un grupo considerable del reparto de la mundialmente conocida serie Juego de Tronos en un palco del Ramón Sánchez Pizjuán con la intención de presenciar un espectáculo a la altura de cualquiera de las feroces batallas libradas en la obra maestra de la productora HBO. Y, una vez más, la realidad superó a la ficción. Porque este Sevilla FC ha pasado, en muy poco tiempo, de soldado a invasor. De vigoroso contendiente a liberador de cadenas. De proyectar lanzas a expulsar fuego abrasador. Este Sevilla FC va de frente, sin miedo a perder. Sin corazas ni armaduras, a pecho descubierto. A veces, vence; y cuando pierde sale reforzado en la derrota porque cae con la cabeza alta y de pie.

 
Jorge Sampaoli es un tipo conquistador. Inquieto. Inconformista. Quizá, si son seguidores de Juego de Tronos, encuentren ciertos paralelismos con Daenerys Targaryen, encarnada por la actriz Emilia Clarke -bufanda sevillista al cuello anoche-. Solo les separa que son hombre y mujer. Por lo demás son seres homogéneos. Ambos quieren invadir el mundo dejando huella a cada paso. Sampaoli quiere ser protagonista siempre, y ya ha conseguido lo más importante para lograrlo: hacer que su pueblo crea en él. En su idea. Cada vez son más sus adeptos. Hasta los más escépticos comienzan a rendirse ante una seductora filosofía capaz de enamorar al más rudo de los mortales. 

Anoche todos los presentes en la fortaleza del Ramón Sánchez Pizjuán vivieron una verdadera batalla entre los Reyes del Sur y los del Norte. Salieron victoriosos estos últimos, gracias, en gran parte, a los divinos poderes de un hombre con corazón extraterrestre. Pero señores, esta guerra aún sigue viva, y nunca lo olviden mientras Jorge Sampaoli siga al frente de este ejército de almas talladas a fuego: El Sevilla FC tiene dragones capaces de abrasar. Hay derrotas dulces, como la de ayer, que refuerzan una idea y, sobre todo, y ante todo, emocionan. Sampaoli dijo en la previa de la batalla que le obsesionaba que su gente saliera con una sonrisa. Consiguió mucho más. Emocionar a toda una legión. A sus defensores y detractores. Señores, somos los Reyes del Sur... Y ha llegado la hora de sacar a los dragones de las trincheras.