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lunes, 12 de junio de 2017

SevillaFC-Jovetic: uno más uno son siete

sevillafc.es

A un lado, el Sevilla FC; al otro, Stevan Jovetic. Club y futbolista buscan hallar la fórmula para continuar ligados. El elevado sueldo que cobra actualmente el delantero montenegrino es el principal escollo para su contratación en propiedad, pero la experiencia vivida fue tan reconfortante que ambas partes -a la espera de que Berizzo dé su beneplácito- desean alargar la idílica relación que comenzaron el pasado 10 de enero. Todo es cuestión de números. Y, en esta historia, uno más uno son siete, como rezaba la sintonía de Los Serrano, la serie de televisión que acercó por primera vez al delantero montenegrino al que años después sería su destino. A continuación, les ofrecemos siete razones por las que el Sevilla FC acertaría, a priori, con su fichaje. ¿La ecuación perfecta para ambas partes?

1. Oportunidad de mercado: Su precio de traspaso es irrisorio en relación al coste que supondría el fichaje de Jovetic en otro momento. Unos 13 millones de euros hasta el 15 de junio. El problema reside en sus emolumentos: ni al Sevilla FC le conviene superar su límite salarial, ni Jovetic debiera cobrar más que cualquier peso pesado de la plantilla. Es la clave. Sin bajada de sueldo se antoja inviable.

2. Adaptación completada: Llegó, firmó y en su debut -contra el Real Madrid, en Copa del Rey- dos días después de su presentación, tardó menos de diez minutos en marcar su primer gol con el Sevilla FC. Días después, en Liga, ante el mismo rival, marcó un gol que quedará para la posteridad. Jovetic habla perfectamente castellano y se ha adaptado a la perfección al club y a la ciudad. Rendimiento inmediato. 

3. Jugador TOP: Si algo ha demostrado Jovetic en los meses que ha estado en el Sevilla FC es que posee una calidad incuestionable. Al alcance de los elegidos. Tiene visión de juego y aporta una cuota nada desdeñable de asistencias y goles. Un jugador diferente capaz de decidir un partido por sí solo. Tiene hechuras y movimientos de auténtico crack. Un futbolista diferente. 

4. Edad idónea: Tiene 27 años. Está en plena madurez futbolística. Cumple 28 el próximo 2 de noviembre, una edad perfecta para que el Sevilla FC, en el marco de su modelo de negocio, pueda traspasarle en un futuro por una cantidad muy superior. Negredo, Gameiro o Bacca salieron del Sevilla FC por el doble o más del coste del montenegrino cuando rondaban la edad de Jovetic. Rentabilidad económica. 

5. Versatilidad: Un factor determinante para el juego de ataque de Berizzo. Jovetic puede jugar de falso extremo izquierdo -partiendo hacia dentro-, de delantero centro, de mediapunta o de segundo delantero, siendo esta última la posición donde mejor ha rendido a lo largo de su carrera. Sin lugar a dudas, podría convertirse en el comodín del técnico argentino, como lo fue Iago Aspas en el Celta. Polivalencia. 

6. Liderazgo: Desde el primer día se echó el equipo a sus espaldas cada vez que tuvo la oportunidad de jugar. En el recuerdo, el partido contra el Eibar en el Sánchez-Pizjuán, donde llevó al equipo en volandas. Lucha por cada pelota, y contagia a sus compañeros de su visible gen competitivo. Desde su llegada, mejoró el rendimiento de quienes jugaron a su lado. El mejor ejemplo: Correa. Madera de capitán. 

7. Sentimiento de pertenencia: En el fútbol actual, es complicado que un futbolista se impregne tan rápido de la filosofía de un club y de la idiosincrasia de una ciudad. Jovetic es un buen ejemplo de que querer es poder. Necesitaba encontrar su sitio después de permanecer en la sombra en Manchester y Milán, y en el Sevilla FC ha hallado el lugar ideal para sacar todo su fútbol. Se siente querido. Capital.


Carlos Sánchez
twitter: @cmsanchezt




martes, 31 de enero de 2017

El penúltimo servicio de Monchi

sevillafc.es

Monchi se irá. Este año o cuando a bien quiera el destino. Pero, asumámoslo. Sin dramatismos. Se irá. Cuando sea. A descansar junto a los suyos o a descubrir nuevos mundos. Duele solo de pensarlo, sí, pero hace mucho tiempo que se ganó el derecho a hacer o deshacer por más que nos desgarre el alma imaginarle en los brazos de otra. Quizá ese es nuestro problema; el problema del sevillismo. Exigente y desconfiado por naturaleza hasta el extremo de llegar a dudar del mayor generador de ilusiones de la historia del club. De Monchi se han dicho muchas cosas desde el pasado verano, y su respuesta -más allá de velados mensajes en las redes sociales- ha sido trabajar a destajo y sin reloj por el club de su vida: el Sevilla FC. Fíjense en su actuación en este último periodo de contrataciones: primero Lenglet, luego Jovetic y finalmente Walter Montoya. Los tres con el cartel de último fichaje de la 'era Monchi'. Puede ser que sea así -eso solo lo sabe él y su entorno más cercano-, pero a veces nos olvidamos de que su papel dentro del club va mucho más allá de la mera incorporación de jugadores.

Porque ahora llega el momento clave de la temporada. E intuyo, sin temer a poner una mano en el fuego, que Monchi no se va a marchar del Sevilla FC dejando cabos sueltos. Enterémonos de una vez: Monchi ama al Sevilla FC. Y el día que se vaya será por el desgaste lógico que supone mezclar trabajo y pasión. "El Director Deportivo se ha comido a la persona", ha señalado en multitud de ocasiones. ¿Pero alguien le ha visto desmoronarse? Monchi es humano, aunque nos empeñemos en situarle diariamente en el olimpo de los dioses, y, por lo tanto, está en su derecho de tener otras expectativas. Pero, mientras defienda estos colores, que nadie dude ni un segundo de que va a hacerlo con todas sus fuerzas. Aunque escaseen. Aunque públicamente haya reconocido que está agotado. En mi vida vi a alguien como él dentro del mundo del fútbol. Quizá de ahí su éxito; quizá de ahí su propia desdicha. Monchi es un ser autodestructivo. Tanto en la victoria como en la derrota. Porque, enterémonos, siente al Sevilla FC como si hubiera nacido en el corazón de Nervión. Porque cuando el Sevilla FC gana ya solo piensa en el siguiente partido y cuando pierde cruza el puente de San Bernardo como si se hubiera quedado solo en este mundo. Y todavía hay quien duda de él. 

Olvídense de que el trabajo de Monchi ha concluido una vez cerrado el mercado de fichajes. Ahora llega su labor más silenciosa. La más oscura. Pero la más importante probablemente: estar muy cerca de los futbolistas y del cuerpo técnico en el tramo decisivo de la temporada. Hacerles sentir qué es el Sevilla FC. Y nadie mejor que él dentro del club para inculcar esos valores. Monchi ha llorado por este escudo en aquellos desangelados vestuarios de Oviedo. Recuérdenlo siempre: ha llorado. Y ha sufrido mucho más que ha disfrutado en todos estos años como Director Deportivo. Monchi es lo que se ve, pero sobre todo lo que no se ve. Capaz de entender y gestionar las necesidades vitales del futbolista, de entregarle un entorno apropiado para que consiga un rendimiento óptimo. En definitiva, capaz de humanizar el fútbol, un mundo donde las personas, casi siempre, dejan de serlo para convertirse en mercancías. Y en eso quiere convertir alguno a Monchi. En un producto cualquiera con destino a Roma, París o quién sabe dónde. Señores, el día que Monchi falte nos daremos cuenta de su gigantesca incidencia dentro del vestuario del Sevilla FC. Una labor incluso más trascendente que su capacidad para traer a jugadores y convertirlos en hombres. 

twitter: @cmsanchezt